sábado, 26 de julio de 2014

La Biblia me lo dice de V.P.Wierwille Cap. 18

Capitulo Dieciocho


Como él es

En este estudio de 1 Juan, notamos que tres palabras --“como él es”-- son usadas cinco veces en esta epístola. La significación de “como él es” con relación al potencial de un creyente expresa verdades maravillosas y conmueve nuestros corazones.
         
“Como él es” se encuentra a principios de 1 Juan 1.  El primer uso es singularmente significativo pues estas palabras se usan en su manera más completa y más inclusiva.

1 Juan 1:5-7
Este es el mensaje que hemos oído de él, [Dios],
y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas           en él.

Si decimos que tenemos comunión con él,
y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la                 verdad;

pero si andamos en luz, como él está en [como El es] luz,
tenemos comunión unos con otros, y la sangre
de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado [comunión          rota].
     
Estos versículos tratan el tema de la comunión. Para tener comunión con Dios, una persona tiene ante todo que ser un hijo. Un hijo tiene comunión en una familia sólo después de haber nacido. Después de haber renacido, nuestra comunión con Dios es indicada por nuestro andar como creyentes cristianos. Si andamos en luz como Ees luz, hablamos las palabras que El habla; creemos lo que El quisiera que nosotros creyéramos; actuamos como El quisiera que actuáramos; declaramos lo que El declara: nosotros somos como El es.
   
Comparar el “como él es” del versículo 7 con el “él es” del versículo 9 nos enseña mucho al notar el contraste y la omisión de la palabra “como”.

1 Juan 1:8,9
Si decimos que no tenemos pecado, [comunión rota]
nos engañamos a nosotros mismos, y
la verdad no está en nosotros. [en nuestra mente renovada].

Si confesamos nuestros pecados, [comunión rota]
él es [El es] fiel y justo para perdonar nuestros pecados,
y limpiarnos de toda maldad.
        
Este versículo nos informa que Dios es fiel y justo. Los cristianos no siempre son fieles y justos, pero El es. Cuando somos fieles y justos, estamos en comunión.
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* La palabra “en” no aparece en los textos originales y el verbo griego no se debe traducir “estar”, sino “ser”; por lo tanto lee: “como El es luz”.

Dios es luz,  así que las tinieblas son separación de la comunión con Dios. Nunca es la voluntad de Dios que estemos separados en nuestra comunión con El. No Dios, sino el creyente rompe comunión por no lograr andar en la luz como Dios es luz. Esta falla de parte del creyente, al no lograr vivir en comunión, es pecado. Pero Dios en Su presciencia, sabiendo que el hombre no siempre andaría en luz, proveyó una forma de volver a la luz y a la comunión con El. “Si confesamos nuestros pecados, él es [El es] fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda [nuestra] maldad”. Entonces, una vez más estamos en luz, estamos otra vez en perfecta comunión.
     
Mientras que el versículo en 1 Juan 1:9 usa las palabras “él es”, el versículo en 1 Juan 2:6 usa “como él”.

1 Juan 2:6
El que dice que permanece en él, debe andar como él                   anduvo.
           
Si un creyente está permaneciendo en él, ese cristiano está andando como él (Cristo) anduvo. Ya que nadie excepto Jesús anduvo perfectamente, la Palabra de Dios nos alienta a esforzarnos por la perfección del andar de Jesucristo.
      
Dios el Padre es luz. Su hijo Jesucristo fue luz en este mundo pues él siempre hizo la voluntad del Padre.* Al hacer la voluntad de Dios, Jesús anduvo de acuerdo a la Palabra revelada. Y como Jesucristo está en nosotros los creyentes, cada uno de nosotros puede andar en la Palabra de Dios, y “debe andar como él [Cristo] anduvo”. Vea esta verdad  significativa: Dios es luz y Dios estaba en Jesucristo y Cristo está en nosotros.
      
¿Declaró Jesucristo que no hay Dios, que Dios está muerto, que no hay resurrección alguna, ni retorno, que orar es sólo sicológicamente bueno para el que está orando, que Dios no puede liberar, que la Biblia está llena de mitos, interpolaciones e inexactitudes?  Si Jesús hubiera dejado de vivir la Palabra de Dios por lo que la gente decía, él no hubiera sido nuestro salvador. Si él se hubiera dejado influir por lo que los vecinos decían o por lo que la comunidad y la sociedad pensaba, él nunca hubiera andado perfectamente en comunión con su Padre. Así que debemos andar “como él anduvo”.
    
El segundo uso de las tres palabras “como él es” se encuentra en 1 Juan 3:2. Comencemos leyendo en el versículo 1, notando específicamente el amor que el Padre ha derramado sobre nosotros con abundancia.

1 Juan 3:1-2
Mirad cuál amor nos ha dado el Padre,
para que seamos llamados hijos de Dios;
por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
Amados, ahora somos hijos de Dios, y [pero]
aún no se ha manifestado lo que hemos de ser [en el futuro];
pero sabemos que cuando él se manifieste,
seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
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* Juan 4:34: Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. 

¿Cuándo somos hijos de Dios? Ahora. Cuando renacimos del Espíritu de Dios nos hicimos Sus Hijos. No cuando muramos, no algún día, no un día “tal vez”, sino ahora mismo somos hijos de Dios. Nuestra vida con Dios en Cristo en nosotros es maravillosa ahora, pero será aun mejor en el futuro cuando le veamos “como él es”. Ser hijos de Dios es una garantía en el presente de que veremos a Cristo como él es a su retorno.
   
“Como él es” comienza con un andar en luz y de esa manera tener comunión.  Entonces al retorno de Cristo, seremos como él es, y le veremos como él es. Este es el círculo completado. Dios es luz; El Se dio a conocer a Sí mismo, la luz, en Cristo; nosotros recibimos esta luz así que nos está garantizado ser, al retorno de Cristo, como él es.
    
1 Juan 3 contiene el tercer uso de las palabras “como él es”.

1 Juan 3:3
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él,
se purifica a sí mismo, así como él es puro.
       
“Esta esperanza” es la esperanza de la que acaba de hablar en 1 Juan 3:2; “cuando él [Cristo Jesús] se manifieste, seremos semejante a él, porque le veremos tal como él es”. La palabra “esperanza” se usa en la Biblia en relación con aquello que está disponible en el futuro, mientras que la palabra “fe” se usa en relación con aquello que está disponible en el momento actual. En este momento no lo hemos visto como él es pues su retorno es todavía futuro. Todo hombre que tiene esta esperanza, la esperanza del retorno de Cristo, la esperanza de ser como él es, ese creyente “se purifica a sí mismo, así como él es puro”.
     
El uso de la palabra “puro” es iluminante.  La palabra griega es hagnos, que quiere decir “mantenerse lustroso” aun viviendo en este mundo deslustroso actual. Jesucristo estaba en  la carne en este mundo, pero el mundo no estaba mezclado con él al punto de que él estuviera contaminado. Jesús fue tentado en todas las cosas según nuestra semejanza, pero sin pecado.* “puro”, hagnos, se puede usar para Jesucristo, pero nunca para la pureza de Dios, pues Dios es Katharos, puro sin mezcla extraña de ninguna clase.
       
Nosotros nos esforzamos por hacernos puros, hagnizö, a causa de la pureza de Cristo en nosotros. Nuestra pureza manifestada radica en la renovación de nuestras mentes. Tener la esperanza del retorno de Cristo es la pureza en el diario vivir ante Dios.
      
La cuarta referencia que usa “como él es” se encuentra cuatro versículos más adelantes, también en 1 Juan 3.

1 Juan 3:7
Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo,
como él es [como El es--Dios en Cristo] justo.
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 * Hebreos 4:15 “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”.

¿Cuán justo era Jesucristo? Tan justo como Dios porque Dios estaba en él.

2 Corintios 5:19
Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo,
no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados,
y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
   
Cuando Cristo está en nosotros, entonces, espiritualmente, ¿cuán justos somos? Somos tan justos como Dios en Cristo es justo.
        
Para ser hechos justos tenemos que confesar con nuestra boca que Jesús es el señor y creer en la parte más profunda de nuestro ser que Dios levantó a Cristo de los muertos.  Entonces somos justos “como él es justo”  la justicia proviene de Dios y no tiene nada que ver con cómo nos sentimos; tiene todo que ver con la justificación de Dios para nosotros en Cristo, dada a nosotros como un don gratuito. 2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”. La justicia no es para las obras del hombre, sino por la gracia de Dios. Ningún hombre por sus propias obras podría  jamás hacerse a sí mismo lo suficientemente bueno como para tener la justicia de Dios. La justicia de Dios al creyente es un don más allá de la compresión humana, dado por un Padre que nos ama y no dado porque lo merezcamos o porque ni siquiera nos acercamos a merecerlo.
      
El quinto y último uso de “como él es” es 1 Juan 4:17. Ya que el versículo 17 comienza con una palabra referente a una declaración previa, nuestro entendimiento se mejora al leer la última parte del versículo anterior.

1 Juan 4:16,17:
Y nosotros hemos conocido y creído el amor
que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor;
y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en         él.

En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros,
para que tengamos confianza en el día del juicio;*
pues como él es [como El es], así somos nosotros en este               mundo.
     
Después de hacernos hijos de Dios, nuestro amor es hecho perfecto por la comunión: “el que permanece en amor, permanece en Dios”. Debido a nuestro amor doblemente establecido, por filiación y por comunión, tenemos confianza en este día de juicio del hombre. No somos vacilantes, temerosos, escondiendo nuestra luz debajo de un almud; sino que tenemos la confianza de llevar la grandeza de la Palabra de Dios a gente enferma de pecado y que se está muriendo, pues como El es, perfecto, así somos nosotros en este mundo.
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* El día del juicio es el día en el cual usted y yo vivimos ahora. Este es el día del juicio del hombre; el día de juicio del Señor es todavía futuro. 1 Corintios 4:3 declara: “Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano…” Las palabras “tribunal” y “juicio” son la palabra “día”.  La razón por la cual la palabra griega fue traducida “tribunal” o “juicio” es que en este día y en esta era, que es el día del hombre, el hombre hace el juicio en el día del Señor, Dios juzgará.

Pedro y Juan tuvieron este amor y esta confianza pues, como está relatado en Hechos 4, ellos continuaron enseñando la Palabra de Dios mientras sufrían severa persecución.

Hechos 4:23-26 y 29:
Y puestos en libertad, vinieron [Pedro y Juan]
a los suyos [regresaron a los creyentes]
y contaron todo lo que los principales sacerdotes
y los ancianos les habían dicho.

Y ellos, [la gente de la compañía de creyentes],
habiéndolo oído [el relato], alzaron unánimes la voz a Dios,
y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste
el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;

que por boca de David tu siervo dijiste:
¿Por qué se amotinan las gentes,
Y los pueblos piensan cosas vanas?

Se reunieron los reyes de la tierra,
Y los príncipes se juntaron en uno
Contra el Señor, y contra su Cristo.

Y ahora, Señor, mira sus amenazas
[Esta es la primera oración registrada en la Iglesia                        cristiana] 
y concede a tus siervos que con todo denuedo
[no vacilación, desgano o miedo] hablen tu palabra.
  
Hablar la Palabra de Dios con todo denuedo fue la misma cosa que en primer lugar metió en dificultades a Pedro y a Juan. Sin embargo en vez de orar: “Señor, alivia la presión”, ellos oraron para que aun más “con todo denuedo hablen tu Palabra”.
    
Como él es así somos nosotros en este mundo y por tanto podemos andar tanto con poder como con entusiasmo. Podemos testificar a la gente. Podemos ayudarles. Podemos anticipar tener éxito en los negocios, en los comercios, fabricas, granjas, en oficinas y cocinas. Donde quiera que usted esté, usted es como él es. ¿No es eso fantástico?
     
Recuerde Romanos 8:37 --“somos más que vencedores…” --y Juan 10:10-- “…yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. Nosotros no esperemos para obtener poder y abundancia en el futuro; somos ahora como él es.

1 Corintios 1:30,31:
Mas por él [Dios] estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual              [Cristo Jesús]
nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación,
santificación y redención; para que, como está escrito:
El que se gloría, gloríese en el Señor [en lo que el señor logró        para nosotros].
     
Si vamos a jactarnos de algo, no nos jactamos de nosotros mismos sino de lo que el señor hizo, lo que él logro. Como él es, así somos nosotros en este mundo. Somos como él es ahora, no como él fue cuando lo escupieron, golpearon y crucificaron. No somos como él fue en derrota y frustración, sino como él es en toda victoria, gloria, poder y majestad. Por esto es que Efesios 2:6 y 10 dicen: “y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús… Porque somos hechura suya…” Ya estamos sentados en los lugares celestiales en cuanto a Dios concierne por causa de la victoria de Cristo y por causa de la gracia de Dios.
   
En Efesios 1:3 notamos: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo [tiempo pasado] con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”. Y Colosenses 1:13 nos edifica aun más cuando dice: “el cual nos ha librado [tiempo pasado] de la potestad de las tinieblas, y trasladado [tiempo pasado] al reino de [por la obra de] su amado hijo”. A los ojos de Dios el creyente ya ha sido liberado y trasladado aunque él todavía viva en este mundo.
     
Colosenses 2:6 dice: “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor  Jesucristo, andad en él”. Como él es, así somos nosotros en este mundo. Habiendo recibido a Cristo Jesús el señor, hemos de andar en él. Nos mantenemos firmes en la Palabra de Dios y andamos “como él [Cristo] anduvo”, y entonces no somos llevado por doquiera, no somos sacudidos por doquiera, no estamos corriendo de un suceso a otro. No estamos escuchando las opiniones de distintos hombre ni ideas diferentes. Estamos escuchando una cosa solamente y ésa es la Palabra de Dios.

Colosenses 2:7y10:
Arraigados y sobreedificados en él,
y confirmados en la fe [la fe de la familia],
así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de          gracias.

y vosotros estáis completos en él…
    
Si nos faltara algo, ¿estaríamos completos? No, verdaderamente que no. Qué poco de la Palabra de Dios hemos aceptado y vivido en nuestras vidas. La mayoría del tiempo nuestro nivel de existencia está muy por  debajo de lo mínimo comparado con lo que está disponible en cuanto a nuestros privilegios filiales, pues como él es así somos nosotros. Pocos creyentes están dispuestos a confesar que son lo que Dios dice que ellos son.  Hebreos 10:23 lee: “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión [confesión] de nuestra esperanza…”  eso quiere decir que hemos de confesar con denuedo que como él es, así somos nosotros en este mundo.
        
El darnos cuenta de la grandeza de: “como él es”, de la Primera Epístola de Juan, nos deja casi sin respiración en nuestro día.  (1)  “Andamos en luz como él es luz” es la comunión de poder.  (2)  Estar asegurados en el presente de que en un futuro no muy distante “seremos semejante a él, porque le veremos tal como él es”, es la comunión de eternidad. (3) Teniendo esta esperanza del retorno de Cristo, andamos incontaminados, purificándonos a nosotros mismos “así como él es puro”. (4) Sabiendo que la justicia es la posesión preciada del creyente, no aceptamos ser engañados por ninguna declaración contraria, sino que continuamente manifestando nuestra justicia así “como él es justo”.  (5) Tal vez el conocimiento más recompensante es el darnos cuenta de que en este día del juicio del hombre podemos manifestar el amor perfecto de Dios. Tenemos el denuedo para declarar la Palabra de Dios; tenemos el poder para vivir una vida más que abundante y ser más que vencedores, porque como él esasí somos nosotros en este mundo.


Acerca del Autor
        
Victor Paul Wierwille ha pasado muchos años buscando esclarecimiento de la Palabra de Dios por medio de hombres de Dios diseminados a lo largo del continente.  Su trayectoria académica después del colegio secundario continuó en el Colegio y Seminario  “Mission House” (Lakeland), donde recibió sus diplomas universitarios en Artes y en Divinidad. El Dr. Wierwille estudió en la Universidad de Chicago y en el Seminario Teológico de Princeton, donde recibió el diploma de Maestro de Teología en Teología Práctica. Tiempo después completó su trabajo para graduarse como Doctor en Teología.



Durante 16 años el Dr. Wierwille sirvió como pastor en el noreste de Ohio.  Durante estos años escudriñó la Palabra de Dios para obtener claves para un vivir abundante y victorioso. El Dr. Wierwille visitó a E. Stanley Jones y estudió su programa “Ashram”.  Hombres tales como Glenn Clark, Rufus Mosley, Starr Daily, Albert Cliff, el Obispo K.C. Pillai y otros, fueron huéspedes de la congregación local del Dr. Wierwille. Karl Barth de Suiza fue su amigo y consultor, y también George M. Lamsa, el erudito arameo, así como otros eruditos europeos y del lejano oriente. Con estos hombres el Dr. Wierwille buscó entendimiento bíblico. En 1953 comenzó a enseñar clases sobre Poder Para la Vida Abundante. Estas sesiones concentradas están específicamente orientadas hacia revelar la Palabra de Dios como la voluntad de Dios, y contestar preguntas cruciales acerca del espíritu santo y su actual disponibilidad y eficacia en las vidas de los creyentes. El conducir a hombres y mujeres de todas partes del mundo a recibir la vida más abundante, rápidamente absorbió todo el tiempo disponible del Dr. Wierwille, de manera que se hizo necesario que renunciara de su posición de pastor local. Por veinte años el Dr. Wierwille ha dedicado toda su energía a enseñar la exactitud de la Palabra de Dios al establecer el Centro de Investigación Bíblica El Camino en New Knoxville, Ohio, y sus ramas a través de los Estados Unidos, al igual que en la India, Australia, Canadá, Europa y América del Sur.

La Biblia me lo dice de V.P.Wierwille Cap. 17


Capítulo Diecisiete

Procura con diligencia
      
En este estudio estamos interesados principalmente no en un capítulo entero ni tampoco en un versículo de la Escritura, sino en una palabra en particular. La palabra examinada es de un versículo bien conocido que se usa en la clase fundamental sobre Poder Para la Vida Abundante.

2 Timoteo 2:15:   
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado,
como obrero que no tiene de qué avergonzarse,
que usa bien la palabra de verdad.
    
Las palabras “procura con diligencia” en el griego son spoudason que puede ser dilucidada y entendida vívidamente por medio de una investigación más amplia. Spoudason es una forma de la palabra spoudazö. Usando spoudazö podemos rastrear otras palabras griegas relacionadas para determinar cuáles son derivadas y cuál es la palabra raíz --la palabra de la cual derivan todas las demás. Este estudio demuestra un principio básico de la investigación bíblica en el griego que nos puede guiar a un mayor entendimiento de la Palabra de Dios.
     
Spoudazö, “procura con diligencia” es un derivado de speudö la cual es la raíz.  Otro término para “palabra raíz” podría ser el “mínimo común denominador” --la palabra en su forma más simple, aquella que es común a todas las otras palabras que se derivan de ella. No hay palabra alguna de la que speudö se derive, y por lo tanto puede ser considerada el mínimo común denominador, la raíz. Examinemos primeramente todos los versículos de la Escritura donde se usa la palabra speudö para ver la base sobre la cual están construidas las palabras relacionadas o derivadas.

Lucas 2:16:   
Vinieron, pues, apresuradamente [speudö], y hallaron
a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
        
Cuando los ángeles informaron a los pastores que ellos debían ir a Belén, los pastores no se quedaron dormidos. Ellos fueron inmediatamente, al instante, en seguida.  Se trata de tiempo. Esa es la esencia  de la palabra speudö. En el uso de speudö se enfatiza el tiempo y la brevedad del tiempo involucrada. Apresurarse o darse prisa requiere algún esfuerzo. Pero el énfasis está en la rapidez o el tiempo.

Lucas 19:5-6:      
Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba
[al árbol], le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa [speudö],
desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.

Entonces él [Zaqueo] descendió aprisa [speudö],
y le recibió [a Jesús] gozoso.
       
Jesús hizo más que simplemente decirle a Zaqueo que bajara del árbol. Jesús le dijo que actuara inmediatamente con rapidez. Y Zaqueo hizo justamente eso. El “descendió aprisa”.

Hechos 20:16: 
Porque Pablo se había propuesto pasar de largo a Éfeso,
para no detenerse en Asia, pues se apresuraba [speudö]
por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en                   Jerusalén.
     
El tiempo apremiaba de modo que Pablo “se apresuraba”.           Incluso pasó de largo a Éfeso para ahorrar tiempo.

 Hechos 22:18. 
Y le vi que me decía: Date prisa [speudö], y sal prontamente 
de Jerusalén; porque no recibirán tu testimonio acerca de           mí.
       
Dios le dijo a Pablo que saliera de Jerusalén inmediatamente. Usando los modismos de hoy en día, Dios en realidad estaba diciendo: “!corre como loco! ¡a un lado! ¡fuera de ahí!”

2 Pedro 3:12:
Esperando y apresurándoos [speudöpara la venida
del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose,
serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se                 fundirán!
       
Este es el último uso de la palabra raíz speudö. Otra vez, el énfasis está en el tiempo.
       
Ahora,  examinemos los usos de spoudazö un derivado de speudö.

Efesios 4:3: 
Solícitos [spoudazö] en guardar la unidad del
Espíritu en el vínculo de la paz.

1 Tesalonicenses 2:17:  
Pero nosotros, hermanos, separados de vosotros
por un poco de tiempo, de vista pero no de corazón,
tanto más procuramos [spoudazö] con mucho deseo ver                vuestro rostro.

2 Pedro 1:15: 
También yo procuraré con diligencia [spoudazö]
que después de mi partida vosotros podáis en
todo momento tener memoria de estas cosas.
       
Cada uno de los usos precedentes de la palabra spoudazö muestra ejecución de esfuerzo. El énfasis está en el fervoroso intento de conseguir o lograr alguna meta más bien que en la rapidez.

2 Timoteo 4:9, 21:
Procura [spoudazö] venir pronto a verme.

Procura [spoudazö] venir antes del invierno…

Tito 3:12:
Cuando envíe a ti a Artemas o a Tíquico, apresúrate                   [spoudazö]
a venir a mí en Nicópolis, porque allí he determinado pasar        el invierno.
       
Pablo les estaba pidiendo a Timoteo y a Tito que hicieran un fervoroso intento, que pusieran un esfuerzo especial para visitarlo en Nicópolis.

2 Pedro 1:10
Por lo cual, hermanos, tanto más procurad [spoudazö]
hacer firme vuestra vocación y elección;
porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.
      
Los cristianos deben hacer todo el esfuerzo necesario para hacer firme su vocación y elección. Esfuerzo, más que rapidez, es el interés primordial.

2 Pedro 3:14:
Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas,
procurad con diligencia [spoudazö] ser hallados
por él sin mancha e irreprensibles, en paz.
       
Mientras esperan este cielo nuevo y esta tierra nueva, sean diligentes, hagan un esfuerzo para “…ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz”.

Hebreos 4:11:
Procuremos [spoudazö], pues, entrar en aquel reposo,
para que ninguno caiga en semejante ejemplo de                           desobediencia.
      
Otra vez, la Palabra “procuremos”, spoudazö, quiere decir “hacer un esfuerzo”.

Gálatas 2:10:
Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres;
lo cual también procuré con diligencia [spoudazöhacer.
           
Aquí la palabra spoudazö se traduce “procurar con diligencia” y otra vez el significado es hacer un esfuerzo.
        
Hemos pues tomado la palabra spoudazö y la hemos identificado como una forma de spoudazö la cual es un derivado de la palabra speudö. Siguiendo a través de la progresión de significados de estas palabras, hemos llegado a un entendimiento más comprensivo de las palabras “procura con diligencia” en 2 Timoteo 2:15. Estas palabras quieren decir “ser activo” y cuidadosamente diligente”. Podríamos traducir esta palabra (spoudazö)  “ser fervoroso por”  o “fervorosamente diligente”. Otra buena traducción sería “esforzarse diligentemente”. Reuniendo  todo, la profundidad del significado de “procura con diligencia” es poner un esfuerzo diligente teniendo en cuenta la brevedad del tiempo. En otras palabras: “Dale todo lo que tengas”. Dios nos está diciendo que hagamos un esfuerzo fervorosa y diligentemente, usando nuestro tiempo sabiamente. El énfasis está en el esfuerzo, pero la raíz speudö introduce la idea del uso prudente del tiempo. Aplicando esto al resto del versículo, debemos hacer un esfuerzo para presentarnos aprobados a Dios, usando bien la Palabra de verdad. Debe ser obvio que la única forma de dividir correctamente, de usar bien la Palabra de Dios* es estudiarla. De esta manera en realidad se nos dice en 2 Timoteo 2:15 que estudiemos fervorosamente, diligentemente, haciendo un esfuerzo, usando nuestro tiempo sabiamente. Mucha gente hace un esfuerzo, pero malgasta demasiado tiempo. Otros se apresuran, pero hacen poco esfuerzo. A nosotros  se nos dice que hagamos esfuerzo y usemos el tiempo sabiamente.

En los partidos de baloncestos yo me maravillo frecuentemente del número de puntos que pueden hacer los jugadores en los dos últimos minutos del partido.  Hablando teóricamente, si ellos pueden hacer tantos puntos durante los dos últimos minutos, pueden hacer también ese número de puntos durante veinte minutos si están preparados apropiadamente. Tiene que haber algo que los jugadores hacen durante los dos últimos minutos y que no hacen en los otros dieciocho minutos. Ese algo que ellos hacen es poner, con diligencia y cuidado, un esfuerzo adicional porque saben que el tiempo se está acabando. Es como la palabra spoudason en 2 Timoteo 2:15: “procura con diligencia presentarte a Dios aprobado”. ¿Cómo debemos procurar con diligencia? Lo hacemos estudiando y poniendo el esfuerzo diligentemente, utilizando sabiamente nuestro tiempo.
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*Las palabras españolas “usa bien” son la palabra griega orthotomountaOrthos significa “perfectamente correcto” o “perfectamente recto”. Temnö quiere decir “cortar” o “dividir”. Juntando estas dos palabras en la palabra orthotomounta, traducida “usa bien” en la Versión Reina-Valera, literalmente quiere decir un “corte perfectamente correcto”. El profundamente exacto matiz de su significado aquí es que solamente hay una forma cortar o dividir correctamente la Palabra; todas las otras formas son cortes equivocados.

*                *               *
                
Otras palabras relacionadas:

2 Corintios 8:22
Enviamos también con ellos a nuestro hermano,
cuya diligencia [spoudaiös, adjetivo] hemos comprobado
repetidas veces en muchas cosas, y ahora mucho más
diligente [spoudaiös, el comparativo del adjetivo]
por la mucha confianza que tiene en vosotros.
   
Pablo dijo de uno de los hermanos a quien había enviado con Tito: “su diligencia hemos comprobado”. Este hermano había hecho esfuerzos por la causa, pero ahora había puesto aun más esfuerzo. El había “arrimado su hombro”. El tiempo no se enfatiza; es el esfuerzo.

Lucas 7:4:
Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron
con solicitud [spoudaiös, adverbio], diciéndole:
Es digno de que le concedas esto.
       
La palabra “rogaron” es un indicio para el significado de spoudaiös. Ellos hicieron más que simplemente pedirle a Jesús. Ellos le “rogaron”; hicieron un esfuerzo. Una traducción más fiel de spoudaiös sería “diligentemente”. Comparen Tito 3:13 y Filipenses 2:28 para confirmar que este derivado enfatiza esfuerzo más que tiempo.

Tito 3:13:
A Zenas intérprete de la ley, y a Apolos, encamínales
con solicitud [spoudaiös, adverbio], de modo que nada les              falte.
       
Pablo le estaba dando instrucciones a Tito para que encaminara a Zenas y a Apolos. Él le dijo especialmente que hiciera un esfuerzo para satisfacer sus necesidades.

Filipenses 2:28:
Así que le envío con mayor solicitud [spoudaioterös adverbio, 
comparativo de spoudaiös, Lucas 7:4 y Tito 3:13],
para que al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos           tristeza.
      
El hacer algo “con mayor solicitud” requiere esfuerzo. También sería correcto usar aquí las palabras “con diligencia”.

Romanos 12:8:
el que exhorta, en la exhortación; el que reparte,
con liberalidad; el que preside,
con solicitud [spoudë, sustantivos, caso dativo];
el que hace misericordia, con alegría.
     
Aquel que preside debe hacer un esfuerzo en su posición. No es solamente una posición de honor. No se enfatiza la rapidez.

Romanos 12:11:
En lo que requiere diligencia
[spoudë, sustantivo, caso dativo], no perezosos;
fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.
    
La palabra “perezosos” es “malgastadores del tiempo”. No se demoren ni malgasten el tiempo al hacer esfuerzo en cualquiera que sea su función en el servicio del Señor. El uso de esa palabra “perezosos” indica que spoudë enfatiza el efecto. Si enfatiza tiempo, no se necesita la palabra “perezosos”.  Compárese cómo cada derivado corresponde a un énfasis específico consistentemente, no al azar.

2 Corintios 8:7:
Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra,
en ciencia, en toda solicitud [spoudë, sustantivo, caso dativo],
y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en           esta gracia.
     
Pablo dijo que los corintios abundaban en todas las cosas inclusive la solicitud, la diligencia en su esfuerzo por el ministerio. El énfasis está en el esfuerzo que ellos ponían.    
      
2 Corintios 7:11,12:
Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido
contristados según Dios,
!qué solicitud [spoudë, sustantivo, caso acusativo]
produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación,
qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! 
En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.

Así que, aunque os escribí, no fue por causa
del que cometió el agravio, ni por causa del que lo padeció,
sino para que se os hiciese manifiesta nuestra
solicitud [spoudë, sustantivo, caso acusativo]
que tenemos por vosotros delante de Dios.

2 Corintios 8:16:
Pero gracias a Dios que puso en el corazón de Tito
la misma solicitud [spoudë, sustantivo, caso acusativo]
por vosotros.

Hebreos 6:11:
Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre
la misma solicitud [spoudë, sustantivo, caso acusativo]
hasta el fin, para plena certeza de la esperanza.

2 Pedro 1:5:
vosotros también, poniendo toda
diligencia [spoudë, sustantivo, caso acusativo]
por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud,                 conocimiento.

Judas 1:3:
Amados, por la gran solicitud [spoudë, sustantivo, caso                 acusativo],
que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación,
me ha sido necesario escribiros exhortándoos
que contendáis ardientemente por la fe que
ha sido una vez dada a los santos.
     
Todos estos versículos usan la misma palabra griega en exactamente la misma forma gramatical.  Aunque ha sido traducida “solicitud”, y “diligencia”, el énfasis aún está en el esfuerzo realizado. La palabra “diligencia” podría haber sido usada en todo versículo.

2 Corintios 8:8:
No hablo como quien manda, sino para poner a prueba,
por medio de la diligencia [spoudë, sustantivo, caso genitivo]
de otros, también la sinceridad del amor vuestro.
        
Pablo dijo: “no hablo como quien manda, sino a causa de la rapidez de otros…”  Ellos no han malgastado tiempo alguno. Versículos 10: “estaban dispuestos hace un año, ahora manos a la obra”.  Cuando spoudë se usa en el caso genitivo, el énfasis cambia a la brevedad del tiempo involucrado. La “diligencia” de otros es la “prontitud” o la “prisa” de otros. Compárese Marcos 6:25 y Lucas 1:39 en el caso genitivo.

Marcos 6:25:
Entonces ella entró prontamente [spoudë, sustantivo, caso            genitivo]
al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo
me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
Lucas 1:39:
En aquellos días, levantándose María,
fue de prisa [spoudë, sustantivo, caso genitivo]
a la montaña, a una ciudad de Judá.
    
Otra vez se usa el caso genitivo y el énfasis está en la rapidez o brevedad del tiempo envuelto. Nótese la palabra “prontamente” en Marcos 6:25 que indica rapidez.
        
Este estudio cubre todas las referencias donde se usa la palabra raíz speudö y también todos los derivados.
        
Ahora vemos claramente que el énfasis de la palabra “procura con diligencia” en 2 Timoteo 2:15 está en el esfuerzo hecho. El tiempo no debe ser malgastado.
        
Este estudio es un buen ejemplo de un tipo de investigación que se puede hacer en la Palabra de Dios. Según se introducen muchas más palabras la búsqueda se hace más complicada, pero el principio continúa siendo el mismo y puede ser aplicado por cualquiera. Este tipo de investigación habla claramente de la profundidad de la exactitud de la Palabra de Dios.